Noticias: <>Se realizó en Atlixco el Downhill Urbano <>Paran contrataciones en armadora japonesa de Atlixco <>Identifican a asaltante de banco de Apizaco como expolicía de Atlixco <>Saldo blanco tras el sismo registrado en Atlixco, Puebla: CEPCM <>Alcohol y depresión llevan al suicidio a un hombre en Atlixco <>Fallece Raúl López Torres, docente emblemático de Atlixco <>Por juagr con su arma de cargo, un guardia de seguridad privada mató al empleado de una gasolinera <>Calcinado, hallan cadáver de taxista en Atlixco <>En Atlixco, chile en nogada, hasta en recuerdo <>Recibe Atlixco 4 mdp para restaurar presidencia municipal

Buscar

5025555
Hoy
Ayer
Esta semana
Este mes
444
479
923
14157

Protección Civil del Estado de Puebla

En todo México son conocidos y esperados los sabores de septiembre, con sus mariachis, sus antojitos, su pirotecnia y ese sentir patrio que parece llegarnos sólo una vez al año, pero el tema de hoy no es ese. Y es que en Atlixco, un municipio con tanto sabor, no es necesario esperar hasta septiembre para comenzar la fiesta, por que desde agosto arrancamos a lo grande. Aquí un pequeño recuento de lo que se puede disfrutar en agosto sin salir muy lejos de casa:

     Para arrancar tenemos que el 11 de agosto se celebra la fiesta de Santa Clara de Asís, con una feria popular, muy a nuestro estilo, en las calles adyacentes al templo de Sta. Clara, concretamente en la 6 poniente, entre la 3 norte y la Av. Libertad. Una agradable verbena se acostumbra entre las luces de los juegos mecánicos y la venta de antojitos.

      Otra fiesta de tono religioso es la que se celebra el 15 del mismo mes, y es la ascensión de la Virgen, antiguamente celebrada en el templo de Santa María de Jesús del convento de San Francisco. En la víspera se llevaba a cabo el velatorio de la imagen de la virgen, haciendo actos devotos a la imagen que permanecía acostada frente al altar mayor. Los solareños llevaban ofrendas frutales de sus huertas para rodear a la virgen venerada, así como la gente del centro hacía lo mismo pero con manzanas. Luego pasaron a celebrarse en la parroquia de la Natividad.

     Pero la fiesta no se queda allí y dos semanas más tarde otro de nuestros templos del centro salta a la vista con su fiesta, y se trata de San Agustín, del cual se celebra el día 28 de agosto. El festejo, originalmente era con platillos de chiles en nogada que los religiosos ofrecían a los feligreses sobre mesas vestidas con manteles largos mientras un conjunto ejecutaba música de cámara. Aunque actualmente ya no sucede así, sino que más bien se trata de una verbena donde hay puestos de antojitos y donde en las mesas se atiende a los comensales mientras que un conjunto de viento toca música de banda o incluso se presentan grupos de rock y pop en vivo con motivos religiosos.

     El 31 se festeja a San Ramón Nonato, donde a las mascotas les toca su bendición en el atrio del templo de la Merced. Para la bendición los animales son bañados y vestidos de diversos modos, y en algunos casos pintados de colores brillantes o con atuendos “a la moda” (dicha fauna presente en un templo católico me recuerda a las llamadas fiestas del Asno de la edad media, donde los templos góticos europeos recibían la visita de una procesión irreverente a manera de carnaval, que era presidida por un asno vestido de pontífice, del cual la muchedumbre se mofaba hasta llegar al altar mayor de la catedral. Este tipo de fiestas con un tinte más pagano que cristiano no llegó a nuestro continente, que fue descubierto cuando el gótico había terminado y el traslado del catolicismo al nuevo continente filtró mucha de su antigua influencia pagana).

     Es agosto también el mes de los chiles en nogada, famosos por su laboriosa preparación, bañados con la deliciosa “nogada”, cubiertos con los granos de la granada y rellenos de ese riquísimo preparado de carne molida y frutas. Plato digno de reyes que se vende a precio de oro en los restaurantes, pero que sin duda sabe mejor si los prepara la abuelita. Plato típicamente poblano y de constitución barroca como todo en puebla, la ciudad barroca por excelencia.

     Pero agosto es un mes muy grande como para conformarse con poco, y mucho menos en nuestro municipio, porque es en este mes donde llega lo más esperado por los atlisquenses. El famoso concurso de aficionados, con motivo del novenario de la fiesta de la Divina Infantita, patrona de Atlixco, el cual se lleva a cabo en las afueras del atrio de la Parroquia de la Natividad en el centro del municipio. La fiesta, protagonizada por el concurso anual de aficionados dura nueve días, comenzando el 31 de agosto y finalizando el 8 de septiembre. Un agasaje para el alma y los sentidos. A un costado del templo, sobre la calle constitución se levantan innumerables puestos de antojitos que llenan el aire de riquísimos sabores que se mezclan con la humedad de las suaves lloviznas nocturnas de septiembre, dejándole al olfato un registro único y maravilloso. En las noches de lluvia calma, se antoja sentarse bajo al resguardo de los puestitos y sentir en la boca el calor y el sabor de un buen ponche de frutas, mientras las arrítmicas gotas de lluvia sobre las lonas nos dicen que la noche es fría. A la distancia se escucha la alegría de los cantos y las fono mímicas, que sobre el templete nos recuerdan que se necesita más que una lluvia o un fuerte aguacero para quitarle la alegría al corazón de un atlisquense.

     Es este sabor lo que hace que agosto sea toda una experiencia en nuestro municipio. Si eres de Atlixco sal a la calle y disfruta de las fiestas que tu tierra tiene para ti y si eres de fuera, qué mejor momento para visitarnos que agosto y septiembre.